3 octubre, 2018

Instructivo del Instituto de Formacion Para Laicos al Servicio de la Pastoral Parroquial

Tercera Edicion

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ORACIONES Y CANTOS

Saludo Matinal

En este nuevo día,
Señor te saludamos,
¡Oh Dios Omnipotente!
y Padre Providente,
el Autor de lo creado.
Por ti cesó la noche,
pasaron la tinieblas,
surgimos a la aurora
que todo lo colora
y a la luz de lo creado.
Por ti brilla la luna
en lo alto de la esfera,
cintilan las estrellas
y el sol con llamas bellas
ilumina lo creado.
Por ti brotan las plantas,
el árbol da sus frutos,
el campo reverdece
y el vástago florece
al bullir de lo creado.

Por ti vuelan las aves
gorjeando sus cantares,
arrullan los pichones,
y trinan los gorriones:
alegría de lo creado.
Por ti pace el rebaño
balando en la campiña;
por ti ruge la fiera
que impera en la pradera
y es vigor de lo creado.
Por ti marcha a la escuela
silbando el estudiante,
el hombre va al destajo,
él ama a su trabajo,
a construir lo que has creado.
A ti reconocidos,
brindamos nuestras obras:
haremos de este día
un himno de armonía
con el mundo que has creado.


Oración para empezar la reunión de Escuela de Pastoral

Señor Dios Padre Omnipotente, acepta esta asamblea eclesial, Cuerpo Místico de tu Hijo, nuestra Cabeza. Recibe con agrado nuestra imperfecta actitud filial: queremos darte gloria en la medida de nuestras fuerzas.

Cristo, Maestro y Hermano nuestro: ven y santifica con tu presencia
prometida nuestra reunión, expresión visible de nuestra unión invisible en
ti. Únenos, enséñanos, guíanos, fórmanos, para que nos integremos en
equipo apostólico como aquellos Doce primeros.

Divino Espíritu, Luz preclara, Fuego abrasador: vuelve a realizar en nosotros tu Iglesia con perenne Pentecostés para que, plenos de sabiduría, valor y entusiasmo, al salir de nuestra reunión vayamos a derramar en nuestros ambientes tus dones para gloria del Padre y salud de los hombres.

Santa María, Madre de la Iglesia siguiendo a Cristo nuestro Hermano
mayor, acudimos a ti buscando tu regazo, refugio de amor y escuela de apostolado. Forja en nosotros un corazón misionero, capaz de ilusionarse, de entregarse y de amar intensamente a Jesús y a todos los hombres.
Amén.

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Consagración a Maria, Madre de la Iglesia

¡Oh Señora y Madre mía!,
yo me ofrezco todo a vos,
y de mi filial afecto
os consagro, en prenda Hoy,
Mis oídos y mis ojos
y mi lengua y corazón
os consagro, en fin Maria
cuanto tengo y cuanto soy.
Pues que ya soy todo vuestro,
dulce Madre de mi amor
conservadme y defendedme,
como a vuestra posesión

En mi mente tu recuerdo
indeleble siempre esté,
como faro luminoso
que me guíe al Edén.
En mis labios siempre tenga
yo tu nombre celestial;
tanto amor, tanta bondad
No me espantan los rugidos
del maligno tentador
por que tengo, Madre mía,
tu valiosa proteccion.

Plegaria del Papa San Juan Pablo II
Para pedir a Dios que nos envíe vocaciones

Oh Jesús, Buen Pastor, suscita en todas las comunidades parroquiales sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, laicos consagrados y misioneros según las necesidades del mundo entero al que tú amas y quieres salvar.

Te confiamos en particular nuestra comunidad; crea en nosotros el clima
espiritual que había entre los primeros cristianos, para que podamos ser un cenáculo de oración en amorosa acogida del Espíritu Santo y de sus dones.

Asiste a nuestros Pastores y a todas las personas consagradas, guía los pasos de aquellos que han escogido generosamente tu llamada y se preparan a las órdenes sagradas o a la profesión de los consejos evangélicos.

Vuelve tu mirada de amor hacia tantos jóvenes bien dispuestos y llámalos a tu seguimiento ayúdales a comprender que sólo en ti pueden realizarse plenamente.

Confiando estos grandes intereses de tu Corazón a la poderosa intercesión de María, Madre y modelo de todas las vocaciones, te suplicamos que sostengas nuestra fe con la certeza de que el Padre concederá lo que tú
mismo has mandado que pidamos. Amén.


ORACIÓN PARA PEDIR ESPÍRITU MISIONERO

(Tomado de la Liturgia del Día Mundial de las Misiones)

Señor y Dios nuestro, que has querido que tu Iglesia sea sacramento de
salvación pata todos los hombres, a fin de que la obra redentora de tu Hijo
perdure hasta el fin de los tiempos, haz que tus fieles caigan en la cuenta de que están llamados a trabajar por la salvación de los demás para que todos los pueblos de la tierra formen una sola familia y surja una humanidad nueva en Cristo nuestro Señor. Amén.

-2-